39 Becas de formación e investigación en la Biblioteca Nacional — Asociación ABDM: Asociación Profesional de Archiveros, Bibliotecarios y Documentalistas de Madrid

Becas de formación y especialización para fomentar y mejorar el conocimiento sobre las actividades propias de la función que debe cumplir la Biblioteca Nacional de España. a través de 39 Becas de formación e investigación en la Biblioteca Nacional — Asociación ABDM: Asociación Profesional de Archiveros, Bibliotecarios y Documentalistas de Madrid

Ocho razones por las que no se debería dar de comer a animales callejeros

He decidido escribir esta entrada después de encontrarme algunos bandos municipales sobre el tema y artículos relacionados, aprovechando que entran en el ámbito de la ecología, sobre el cual he escrito anteriormente. Por supuesto, no soy ninguna experta, mi palabra no va a misa; tan sólo me he decidido a recopilar las razones que llevan a los ayuntamientos y algunas protectoras a recomendar no alimentar a los animales callejeros.

Por supuesto, es algo irresistible. A uno se le encoge el corazón al ver a los pobres animalitos abandonados a su suerte, o considera un desperdicio tirar comida que bien podrían aprovechar los animales que se encuentra uno por la calle. Pero a veces hay que escuchar a la cabeza y no al corazón. He aquí algunas razones por las que en muchas ciudades de España la multa pasa de los cien euros:

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Feliz año nuevo

Aprovecho que la entrada de los miércoles cae en Año Nuevo para dar las gracias a quien esté leyendo estas líneas y desearle lo mejor del mundo.

Este 2019 ha sido el año de las aventuras. He salido por primera vez de España y lo he hecho sola, me he metido a estudiar por mi cuenta un tercer idioma, y he hecho un reseteo importante a mi cabeza. Un año nuevo significa una nueva oportunidad para seguir creciendo y espero poder seguir compartiendo todo lo que encuentro en mi camino con vosotros.

¡Feliz año! ¡Allá vamos!

TeCuento: cuentacuentos para sordos

Los cuentacuentos son una de las formas más comunes y eficaces de acercar la literatura a los más pequeños. Los hay adaptados a cada edad, destreza lingüística e incluso capacidad mental. En efecto, también hay cuentacuentos especiales para los discapacitados, y las personas sordas no son una excepción.

La Confederación Nacional de Personas Sordas, en colaboración con la ONCE y el Ministerio de Cultura, Educación y Deporte, ha desarrollado una aplicación llamada TeCuento que ofrece a los jóvenes libros traducidos al lenguaje de signos en formato de vídeo. Además de eso, también ofrece la posibilidad de que sus usuarios creen y compartan sus propios relatos, ya sea en castellano o en lenguaje de signos.

Esta iniciativa ganó en 2011 el Premio Nacional de Fomento de la Lectura, y a día de hoy sigue incorporando nuevos títulos a su catálogo, principalmente obras clásicas de la literatura castellana, y promocionando su aplicación en centros educativos y bibliotecas para que las personas afectadas con esta discapacidad puedan acceder a la cultura en igualdad de condiciones.

Por el momento solo está disponible para Android.

La biblioteca quitapesares: tú das, yo te doy

El objetivo de las bibliotecas es hacer de este mundo un lugar mejor. Como bien leí una vez, es uno de los pocos lugares que quedan hoy en día en que no es necesario sacar la cartera para obtener un beneficio. Todo el mundo puede acceder a ellas independientemente de su condición. Es una institución creada por la sociedad enteramente a su servicio, de modo que siempre busca mejorarla mediante su acceso a la información, al entretenimiento o simplemente ofreciendo un lugar tranquilo donde pasar el tiempo. Aunque hay veces en que la ayuda de las bibliotecas va más allá de los libros.

Se sabe que en algunas bibliotecas las sanciones por retrasos en la devolución de los libros o su pérdida son económicas. Está en desuso estos días (cambiándose por un cierto periodo sin poder llevarse en préstamo domiciliario), pero existe. Pues bien, en la Biblioteca Regional de Murcia se ocurrió hace años una iniciativa solidaria llamada “Biblioteca Quitapesares” que consiste en la donación de alimentos no perecederos a cambio del perdón de estas sanciones por retraso en la devolución. El lema es: “Te quitamos las penas y tú se las quitas a otros”. Estos alimentos recaudados van a parar a Cáritas, quienes se encargarán de hacérselos llegar a los necesitados.

Se lleva haciendo desde el 2012 y, debido a su éxito, no sólo continúa, sino que más bibliotecas del país se han sumado a la iniciativa. Recientemente el Ministerio de Política Territorial y Función Pública lo ha incluido en el Banco de Innovación de las Administraciones Públicas, un repositorio en línea de buenas prácticas que innovan y mejoran la calidad de los organismos públicos.

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Iniciativa “Bibliotecas Quitapenas” en la biblioteca Gloria Fuertes de Rivas-Vaciamadrid. En este caso, cada kilo de alimentos da derecho a una entrada para unos cuentacuentos y al perdón de las sanciones

Cuando es buena idea abandonar tu proyecto

Siempre quise escribir. Desde pequeña me apasionaba la lectura y como le pasa a muchos lectores terminé sintiendo el impulso de escribir yo también. Siempre estoy con la cabeza en las nubes, imaginándome en toda clase de aprietos, pensaba. Ideas no me faltaban. Tenía una idea en particular: llevaba años escribiendo las desventuras de un chico gafe en formato guión, se lo enseñaba a mis amigos, llegué a conocer a gente gracias a cuando colgaba sus historias y dibujos en DeviantArt. Conforme fui creciendo, ese formato se me quedó pequeño y me dije que mi prosa estaba preparada para convertir la historia en una novela. Después de diez años los personajes y las tramas estaban lo suficientemente maduros, me dije.

Pues va a ser que no. Empecé a escribir dos años atrás y me quedé en el medio de la historia. Siempre surgía algún problema: personajes que no aportaban mucho al desarrollo de la trama ni del protagonista pero que quería demasiado como para eliminarlo, escenas que me habría gustado saltarme pero debían ocurrir, situaciones que no sabía escribir…Estaba terriblemente frustrada. Las musas pasaban por delante de mi puerta sin llamar. Sabía cómo terminar la historia, por qué debían pasar los personajes, pero me sentaba a escribir el medio y no me salía nada. Me paraba a leer lo que llevaba hecho y no me atraía ni a mí. Tuve momentos de inspiración, de escribir capítulos febrilmente, dejé de prestar atención a otros asuntos de mi vida para terminar, porque me había propuesto que del verano no pasaba. Y lo único que conseguí fue una frustración que hizo que volvieran las malditas taquicardias.

Como muchas veces hago cuando tengo un dilema (y sé que no soy la única), recurrí a San Google para que me guiara. No quería abandonar el proyecto, pero no sabía cómo continuarlo. Entonces me encontré una página en inglés de escritores para escritores. Una de las entradas incluía una frase que me marcó a la mañana siguiente al despertar.

«Llora la pérdida de tu argumento y sigue adelante».

Me recordó a mis taquicardias, el dolor, la tristeza. Lo odiamos, pero son las formas que tiene nuestro cuerpo de decirnos que hay algo que va mal. El bloqueo del escritor es igual. Creía que el problema era falta de disciplina, tal vez de habilidad. Pero comprendí que lo que realmente ocurría era que era una historia que no debía ser convertida en novela.

A partir de entonces, me di cuenta de las cosas que había escrito con las que realmente estaba satisfecha. Me encanta escribir para Rebelión Galáctica. En realidad, me gusta escribir relatos cortos. Siempre he sido muy de ir al grano. Si no hubiera sido por haber intentado escribir novela, no me habría dado cuenta de dónde está mi especialidad, cuáles son mis posibilidades, dónde está mi zona de confort. Ocurrió igual que con el fanfiction: son proyectos en los que he invertido mucho tiempo y energía, que me han ayudado a desarrollar mi escritura y tantear las ideas que funcionaban y que no, pero que no estaban destinadas a ser el centro de mi vida. Ni tan siquiera nada serio.

El fin de un proyecto, como dice la canción, como la muerte, no es el final. El esfuerzo invertido nunca es en vano. El fracaso es el mejor maestro del mundo. Siempre se puede rescatar de forma puntual una idea, un concepto, una frase, una escena. Yo estoy tranquila porque mi Carlitos no va a morir junto con la trama.

El método KonMari se puede aplicar incluso a la escritura: tomas todos esos apuntes, los aprietas contra tu pecho, les das las gracias por todo lo que has aprendido con ellos y lo mucho que has disfrutado escribiéndolos, y te deshaces de ellos.