Cosillas que donan para la biblioteca

…que despiertan mi codicia hasta el punto de que me tengo que destrozar las manos a pellizcos para dejárselas a los usuarios y no llevármelas a casa.

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Me habría encantado tener esto en clase o en casa cuando era pequeña, en serio.

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Mardisión gitana para…

…Los bibliotecarios que pegan las hojitas con las fechas de devolución de los libros con pegamento.

¡La cantidad de guardas que me he cargado, algunas con mapas o muy bonitas, al tratar de despegarlas para poner nuevas!

¡De nombres va la cosa!

Comenzó cuando me paseaba por el cementerio al ir a poner flores a mis abuelos y me encontraba con nombres y apellidos que no había visto jamás. Después, en mi trabajo tenía acceso a bases de datos de personas de varias nacionalidades. Como cuando uno escribe necesita tener a mano nombres y apellidos para diferentes personajes, aunque no pasen de meras menciones, decidí utilizar ambos para crear una base de datos. Al principio la tenía en un documento de Access, pero lo informático es bastante volátil, así que lo pasé a un archivador. Y así estamos.

Los nombres están separados por unisex, masculinos y femeninos, estos dos últimos ordenados por orden alfabético. Los apellidos están agrupados por nacionalidades (hispana, anglófona, germana…) salvo aquellas que sean muy peculiares de la zona (japoneses, chinos y coreanos van aparte, por ejemplo).

Y así es como Sony se planta frente al telediario o los créditos de los programas de la televisión todas las tardes a la caza de nombres y apellidos.

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Y como aquí somos ratas de biblioteca, ahí van unos cuantos nombres sacados de la literatura (pronunciables para el público hispano) que resultan ser una original alternativa a tantas Valerias, Lauras, Alejandros y Hugos:

  • Dulcinea (Don Quijote de la Mancha)
  • Celestina (La tragicomedia de Calisto y Melibea / La Celestina)
  • Sol (Cantar del Mío Cid)
  • Holden (El guardían entre el centeno)
  • Lázaro (Lazarillo de Tormes)
  • Scherezade (Las mil y una noches)
  • Yago (Otelo)
  • Rhett (Lo que el viento se llevó)
  • Sigfrido / Sigfrid (El cantar de los nibelungos)
  • Momo (Momo)
  • Robin (Robin Hood)
  • Sawyer (Las aventuras de Tom Sawyer)
  • Matilda (Matilda)
  • Eloísa (Eloísa está debajo de un almendro)
  • Romeo (Romeo y Julieta)
  • Cordelia (El Rey Lear)
  • Glinda (El mago de Oz)
  • Nemo (Cien mil leguas de viaje submarino)
  • Galatea (La Galatea)

Yo tengo un sueño

Sueño que un día, en las alegres estanterías de las bibliotecas y las tiendas, desaparezca la categoría de animación y se catalogue la película por su contenido, y no por su técnica.

Sueño que un día los padres no tengan que salir corriendo del cine o quitar a toda prisa el DVD cuando los personajes que parecían tan monos empiecen a decir palabrotas, a volarle la cabeza los unos a los otros o a ponerse picantones.

Sueño que un día volvamos a los tiempos en que la animación era valorada por su potencial técnico y los adultos, al ser su principal objetivo, no sentían reparos a la hora de disfrutarla.

Sueño que un día el público dejará de ver las películas de animación como un producto exclusivamente infantil.

 

#YoNoParo

En el tema del feminismo no me suelo meter porque es uno de los movimientos más histéricos que hay, de estos en los que tienes que medir con mucha precisión qué dices para que no se te echen al cuello cuan manada de leonas y aun así siempre hay quien pida tus gónadas en bandeja. Pero, demonios, no hago más que escuchar alabanzas a la mujer y lo grande que va a ser plantar cara al patriarcado, y me parece que de vez en cuando está bien tener opiniones diversas, así que hoy voy a hacer de abogada del diablo. Rezaré a San Cucufato para que no me vengan con horcas y antorchas a la puerta de mi casa.

Allá vamos…

Yo pertenezco a ese porcentaje de mujeres que el 8 de marzo no va a quedarse de brazos cruzados. Respuesta corta: no me parece buena idea. Respuesta larga…

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Mi particular odisea con las redes sociales

Homera, me tendrían que haber llamado. Y en vez del Mediterráneo, con sus islas pobladas de monstruos y dioses vengativos, Internet, repleto de información inútil y gente muy ofendida. Así es un poco como me siento hoy después de renunciar de una vez por todas a Twitter. Me propuse intentarlo, tratar de cogerle la gracia, pero se ve que no nos entendemos.

Debates que bien podría observar uno en la barra de un bar, subidas de tono, clamores vacíos de sentido, mala educación, bromas crueles, el odio como la solución a los problemas del mundo…Tengo muchos días malos (no es algo que me cueste admitir), y ciertamente meterme a Internet para intentar pasar un rato lejos de ellos y encontrarme con un panorama como este no ayuda demasiado. Es fácil decir que uno no tiene por qué leer estos mensajes si no quiere, pero es difícil cuando los artistas cuyo trabajo admiras o la gente que conoces está con “el run run” todo el rato. Creedme, hasta he intentado poner filtros a las palabras que más polémica generan o que reflejan temas que me chirrían, y ha sido en vano, siempre encuentran el modo de venir a mí.

Twitter tenía información de bastante utilidad, como incidencias en el transporte público, eventos culturales, información bibliotecaria…Pero ningún filtro que me permitiera rescatar lo verdaderamente útil. No seguía a mucha gente, pero la información o, mejor dicho, los tuits que no tenían ni pizca de relevancia y que supongo que colgaban para demostrar que estaban ahí, me asfixiaban.

Tumblr igual. Mucho contenido inspirador que en WordPress no se encuentra fácilmente, pero demasiado maniqueísmo y sobrecarga de información irrelevante. Además, teniendo un blog ¿para qué necesito otro?

De Facebook, Google+ e Instagram mejor ni hablar. Fue probarlos hace tiempo y dejarlos. Esos sí que no los echo de menos.

Supongo que la única plataforma que se ha quedado conmigo desde que la creé ha sido Youtube. Esta sí que me sirve como almacén para vídeos que me gustan y me da la opción de colgarlos…eso si algún día se me ocurre algo que pueda hacer ahí.

Me siento bien porque, al librarme de esos ambientes tan tóxicos siento como que me he quitado un peso de encima. Sin embargo, a la vez tengo la sensación de que me estoy perdiendo tantas cosas interesantes, así como la oportunidad de conocer gente afín, y dan tantas opciones que WordPress no puede ofrecerme que siempre me queda la espinita clavada y me pregunto si no merecería la pena intentarlo una vez más.

Pero ya he renunciado a ello. No voy a volver. Con WordPress y Youtube, por si algún día encuentro la inspiración para hacer algo audiovisual, es suficiente. Si alguien quiere conversar conmigo, tengo un correo electrónico, que resulta más íntimo que un perfil. Me quedo en mi isla. No es tan pública, pero estoy a gusto.

Espero haber encontrado por fin la paz y dejar de marear a la gente yendo y viniendo.

 

¡Qué horrible — ser — alguien!
Qué impudicia — como una rana —
Decir vuestro nombre — todo el santo día —
a un admirativo pantano.

(Emily Dickinson, ¡querida Emily Dickinson!)

 

Ojo al culebrón

Cheshire Holloway era un joven obeso de carácter realmente extravagante que llegó a Sunset Valley para ponerlo patas arriba con sus disparates y los rumores sobre su persona.

Descubrió un portal hacia el futuro, de donde aprendió muchos secretos y trajo tesoros, como los números que ganarían la lotería, flores de cristal o aparatos ultra-modernos. Gracias a las donaciones que hizo al Fondo para el Futuro, se había convertido en toda una figura allí. Estuvo en aquella línea temporal durante meses y volvió con una mujer a la que conoció allí, Susan, una mujer que le sobrepasaba en edad que tenía un hijo y una nieta. Se enamoró de ella y se casó con ella de vuelta a su presente.

El viaje hacia el futuro permitió a Cheshire adentrarse en conocimientos que estaban vetados a la mayoría de los mortales y a partir de entonces estudió brujería y alquimia. Utilizó ambos para devolver la juventud a Susan, para que pudiera darle hijos, y volverse a sí mismo fuerte y joven eternamente.

Pero su nueva condición despertó su apetito sexual, de aprovechar al máximo el control que tenía sobre la gente. Utilizando sus poderes, sedujo a Nina Bien, una pícara y caprichosa niña rica. Ella quedó embarazada y Susan no tardó en descubrir el engaño de su marido. Con el corazón roto, se divorció de él. Sin embargo, Cheshire se las apañó para recuperar su confianza, volvieron a convivir y tuvieron dos hijos más. Cinco en total: cuatro chicas y un chico.

La niña que nació de esa relación extra-matrimonial, Bárbara, no fue feliz con su madre. Ésta había utilizado las pócimas de Cheshire para convertirse a sí misma en una vampiresa y así conservar también su juventud. Odiaba a la hija que Cheshire le había hecho, la trataba como a una extraña. De modo que Bárbara, en cuanto pudo, se marchó de casa a vivir aventuras alrededor del globo. Viajó desde China hasta Egipto, amasando una enorme fortuna con sus hallazgos arqueológicos y las publicaciones de sus aventuras, que luego invirtió en la creación del Rancho Bien, un resort de lujo con todas las comodidades. En sus viajes también encontró un amante en cada puerto, pero con quien se casó fue con Micaela, una de las paparazzi que documentaban cada uno de sus pasos. Ambas se sirvieron de Phillipe, el amante de Bárbara en Francia, para inseminarse y dar a luz a sus hijos Jean y Luc. (Phillipe, por cierto, se mudó al barrio y durante los últimos años de su vida se convirtió en la pareja y padre del hijo de la famosa cantante Ginny Von Heinz).

La única hija legítima de Cheshire que tuvo hijos fue Nilda. A pesar del desprecio que siempre manifestó por su medio-hermana bastarda, ella misma se convirtió en amante del músico Morris Larabiedra, un tritón comprador del Rancho Bien e íntimo amigo de Jean, y tuvo un hijo con él, Ícaro, con la complicidad de su esposa, Titine, con la que también tenía relaciones con el consentimiento de Morris.

Los años pasaron y, mientras que Susan, Bárbara y los demás hijos legítimos iban muriendo a causa de la vejez, Cheshire seguía joven, radiante, y deseoso de exprimir la vida. Una vez viudo, le llamó la atención un viejo amigo de su hija Bárbara: Vicky Talento. Era éste un científico tímido pero brillante que había conseguido encontrar una fórmula que devolvía la juventud y una máquina del tiempo. Entonces estaba casado con el detective Julius Sagaz, pero una vez se descubrió la infidelidad de éste, desaparecieron todos los reparos; lo dejó y se casó con su amante Cheshire.

Cheshire nunca se había sentido tan feliz. Ahora todo encajaba. Vicky era un genio, con él se saciaba su sed de tener un compañero igual intelectualmente hablando. La genialidad de Vicky y la colaboración de Cheshire permitió que crearan un bebé-planta al que llamaron Robyn y lo criaron como su hijo. Todo estaba bien y sería así para siempre. Pero la desgracia destrozó su idilio cuando una noche, mientras Cheshire y Vicky contemplaban las estrellas como los tortolitos que eran, alimentando sus fantasías sobre un encuentro con seres del espacio exterior, un enorme meteorito cayó del cielo y los aplastó. Al no haber familia que se pudiera hacer cargo de él, Robyn fue entregado a las autoridades y la mansión donde vivían quedó vacía. Hasta que llegó Milena.

Luc, convertido en todo un hombre apuesto y atlético, se cruzó con una mujer que había entrado a su casa a robar, pero se enamoró perdidamente de ella. La ladrona, Milena, aprovechó las circunstancias para seducirlo, robarle sus ahorros y ocupar la casa que había pertenecido a Cheshire y Vicky. Allí se enteró de que estaba embarazada. Tras dar a luz a Pip, viendo la implicación y el amor sincero que le profesaba Luc, Milena se arrepintió y se reformó. La familia fue a vivir junta y ella encontró un empleo en la carrera deportiva.

Su hijo se convirtió en todo un artista, pintor y escritor. Desde pequeño mostró su precoz talento…así como su rechazo a los roles propios de su género. Durante su adolescencia comenzó a llevar el pelo largo y a maquillarse, y sorprendió a todos utilizando la magia heredada de su bisabuelo para convertirse en un hada. También se habrían sorprendido de haber sabido que era novio del descendiente de Nilda, de su misma edad. En la universidad, Pip, sin necesidad de utilizar la magia, conquistó tanto a hombres como mujeres, llegando a acumular más de cinco ligues al mismo tiempo. A una de estas novias la dejó embarazada, aunque Pip permaneció en la inopia. Pip, aburrido de la universidad, cuyos únicos atractivos era la gente y las fiestas, la dejó durante los exámenes finales, a pesar de su brillante trayectoria. Todos estos escándalos hicieron que su relación con sus padres se deteriorara enormemente. Sin embargo, todo cambió cuando el joven hado se topó con una vieja amiga de su padre, Nahir. Aunque a ésta también la dejó embarazada, cortó toda relación con sus antiguos ligues y se casó con ella, naciendo de esta relación la pequeña Glinda. El matrimonio compró el Rancho y le devolvió el apellido de la familia: Bien.

 

 

…Y esta es, a grandes rasgos, la historia de mi familia en Los Sims 3.