Y las naciones se hicieron carne: Hetalia

Existen animes con los conceptos más locos, de eso no cabe duda. Entre ellos hay algunos didácticos, como Hataraku Saibō (Cells at work!), que narra las aventuras de un glóbulo blanco y un glóbulo rojo dentro del cuerpo humano. No es ni la primera ni la última serie japonesa que se vale del antropomorfismo para contar una historia. Es el caso de la serie Hetalia, del autor japonés Hidekaz Himaruya, que nos enseña sobre la historia y la cultura de los distintos países del mundo.

Leer más »

Harry Potter en España

Está programada una entrada sobre el fenómeno Harry Potter en el mundo de la literatura, pero para ir abriendo boca, aquí va un adelanto: los potterheads españoles tienen en varias de nuestras ciudades más importantes tiendas dedicadas en exclusiva al universo creado por la británica J. K. Rowling.

La primera en ser inaugurada en nuestro país fue la barcelonesa, llamada Carreró de Muggles (en Galeries Maldà), y a ella le siguió Madriagon, en Alcorcón (en el centro comercial X Madrid) y La tienda que no debe ser nombrada en Oviedo (Calle de Castro Chané).

Todas ellas están ambientadas de forma artesanal en el mundo de Harry Potter, con banda sonora de John Williams incluida, y disponen de cualquier merchandising que a uno se le ocurra, desde decenas de modelos de varitas mágicas, pasando por uniformes escolares, e incluso escobas Nimbus.

No sólo una curiosidad, sino también un caramelito para los fans de la saga, que pueden adentrarse en este mundo mágico sin tener que salir de España.

 

 

 

Si vas a donar libros a la biblioteca, piénsatelo bien

Es algo que he visto y he vivido. Tienes un montón de libros en casa que ya ni miras, o que te han regalado y no te han gustado nada. ¿Y qué vas a hacer? ¿Una hoguera con ellos? No siempre hay alguna organización benéfica o amigo cerca a quien dárselos. Por eso, la idea de donar libros a una biblioteca resulta muy jugosa.

Sin embargo, hay que andarse con cuidado. No siempre los bibliotecarios van a recibir tus libros con los brazos abiertos. Incluso puede que alguno te desee para sus adentros que pises un excremento de perro del tamaño del monasterio de El Escorial a la salida y vayas a tu cita con la churri apestando y te deje por guarro. He aquí por qué, basándome en mi experiencia personal:

  1. Si tus libros están demasiado ajados, rotos o pintados, no van a tener más salida posible que el vertedero o las manualidades. Esto debería ser de cajón: no se regalan cosas en mal estado.
  2. Conviene preguntar de antemano, preguntando por teléfono, correo electrónico o acercándote algún momento, si los aceptan para empezar. No es cuestión de ir para allá con la bolsa sin avisar. Por un motivo u otro es posible que no acepten donaciones, o según qué traigas, y entonces te habrás cargado como un burro para nada, y las negativas dan lugar a momentos muy incómodos e innecesarios. (He tenido una señora que, enfadada porque no aceptábamos una bolsa de libros infantiles, los ha dejado en la calle, a merced de la lluvia “para que los cogiera quien quisiera”). Ahora, con la emergencia del covid-19, las donaciones se han estancado, ya que los libros  que forman parte de la colección deben pasar por un período de cuarentena y un proceso de desinfección, así que los bibliotecarios prefieren no correr riesgos con ejemplares ajenos.
  3. Hablando de cargarse como burros: si vas a llevar un montón de libros (más de una o dos bolsas), sí que sería obligatorio avisar antes. A mí me han traído BIBLIOTECAS ENTERAS.
  4. A nadie le interesa el manual de un programa o una revista de cuando aún ibas en pañales. Si la información no ha quedado obsoleta o es una edición rara, todavía se podrían aceptar, pero lo más normal es que no quieran revistas o libros demasiado atrasados.
  5. NADA. DE. ENCICLOPEDIAS. En serio, preguntad antes. Si se da la casualidad de que coincidieran con las que ya se tienen y se quisiera tener un repuesto o directamente reemplazar un número dañado, podrían aceptarse, pero en un mundo en que las enciclopedias en papel se quedan desfasadas enseguida y nadie las quiere, ¿qué te hace pensar que las bibliotecas van a sacrificar su precioso espacio para dar cabida a una enciclopedia que no sirve de mucho?

Es un bonito gesto por parte de los usuarios, pero el espacio es limitado y hay que ser selectivos.

Por tanto, debo reiterar que es conveniente que antes de presentarse allí con una o cinco mil cajas llenas de libros se contacte de antemano para saber si aceptan donaciones y de qué estamos hablando. Muy conveniente.

Los bolígrafos y los libros son armas: Burka Avenger

Antes de Greta Thunberg el mundo tenía la mirada puesta en Malala. Ella no clamaba por el clima, sino por la educación de las niñas en su Pakistán natal, un derecho amenazado por los talibanes. En su caso, la atención internacional le valió tres tiros de camino a la escuela que la dejaron en estado crítico, pero consiguió recuperarse en un hospital de Reino Unido y se le concedió en 2014 el Premio Nobel de la Paz.

En ese mismo país, durante ese periodo, y con la misma intención nació una serie de televisión bastante diferente a las demás: Burka Avenger.

Leer más »

El partido de los 90: Space Jam

Aunque los Looney Tunes se proyectaron en un principio en los cines y aparecieron como cameos en distintas películas, antes de 1997 no habían protagonizado ningún largometraje propio. En la década de los ochenta y principios de los noventa, con el resurgimiento que supusieron programas y películas como ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, estos personajes, que habían quedado relegados a reposiciones tras el cierre del departamento de animación de Warner Bros., volvieron al candelero. En consecuencia, la marca deportiva Nike los fichó para que protagonizaran anuncios con la estrella del baloncesto del momento: Michael Jordan. Esta publicidad fue tal éxito que se decidió convertirla en una película. Así nació Space Jam.

Leer más »

Fomentando la lectura en los centros comerciales

Quiero hacer eco de una buena idea que he visto en el centro comercial Getafe 3.

En la zona del centro reservada sobre todo a tiendas de ropa hay un rincón en el que uno puede sentarse tranquilamente a leer, llamada la Sala de Lectura.

Coh6DAzVUAE9Nca.jpg

Me parece una buena manera de matar el tiempo, sobre todo cuando uno es de esos sufridos que tienen que acompañar a alguien a comprarse trapitos, y fomentar la lectura en espacios públicos con gran afluencia de gente. Debería haber una en todos los centros comerciales del país para entretenimiento de los sufridos maridos y novios, ¿no creéis?

 

 

La Torre del Terror: la sombra de Rod Serling es alargada

Los españoles de cierta edad recordarán un programa repleto de historias escalofriantes: Historias para no dormir. En Estados Unidos, existía una serie de televisión poco anterior con la misma temática que ha tenido tanta repercusión que Disney le dedicó una atracción; se trata de The Twilight Zone, en español traducido como En los límites de la realidad Dimensión desconocida.

Leer más »

Un pesticida sostenible…¡y volador!

Algunos de los pesticidas más usados han sido declarados “posiblemente o probablemente cancerígenos” por la OMS. Por ello, cada vez más gente se cuestiona si es necesario su uso, o si no existe una alternativa menos peligrosa para controlar las plagas de insectos. Porque algo habrá que hacer para evitar que los mosquitos se nos coman vivos, ¿no? Porque no solo dejan picaduras muy molestas, sino que también son capaces de transmitir enfermedades.

Pues bien, en Leganés han decidido poner en práctica una idea 100% ecológica para deshacerse de los bichos en una época del año en que estos proliferan: murciélagos.

Efectivamente, estos pequeños mamíferos son insectívoros, según se dice, capaces de comerse miles de insectos en un día, de modo que son una opción muy natural para mantener a raya las plagas más comunes de las ciudades, como las procesionarias o los mosquitos. El ayuntamiento de esta localidad ha colocado en varias zonas verdes de la ciudad cajitas similares a los nidos para pájaros en los que las colonias de murciélagos pueden descansar durante el día y reproducirse.

Este proyecto cuenta con la colaboración de la Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos. Aunque está aún en fase de prueba, los vecinos se han mostrado curiosos y encantados.

Si ideas como estas se muestran eficaces y prosperan, puede significar una reducción—o, con suerte, eliminación—de practicas nocivas para los humanos y para el medio ambiente. Cosas como estas muestran que no hay nada más conveniente que dejar que el equilibrio natural actúe por sí mismo, lo cual se conoce como control biológico. Ya nos han avisado de que, si terminan por desaparecer las ranas, los insectos nos comerán vivos. Ahora que los agricultores están en alerta por la cantidad de conejos que campan por los cultivos, arruinándoles las cosechas, quizás sea hora de plantearse echar una mano a sus depredadores naturales, esos a los que estamos empujando fuera de sus hábitats, si no matando directamente.

Te comerás hasta el envoltorio

Muchas personas se preguntan por qué tiene que durar mucho más el envase que el producto que conservan. Los plásticos, recordemos, tardan cientos de años en degradarse, y están llenando el planeta de residuos. Por fortuna, entre estas cabezas pensantes hay empresarios que utilizan su capital para invertir en envases que puedan degradarse con facilidad.

Uno de ellos es la empresa Loliware, de Estados Unidos, que ha diseñado los primeros vasos comestibles del mundo. Hechos a base de productos naturales, sin nada de gluten, gelatinas, conservantes, etcétera, sirven tanto para bebidas a temperatura ambiente como frías, y una vez cumplida su función de las puedes comer a bocados. Por el momento las hay con sabor a cereza, cítricos, té verde y vainilla. Se pueden encontrar a la venta en sitios como Amazon o en su página web. Tras la atención mediática y el éxito de su iniciativa, están recaudando fondos para proclamarle la guerra a otro enemigo del medio ambiente: las pajitas de plástico.

Uno de los productos de la empresa Loliware, en este caso de cereza

Otra empresa que ofrece envases biodegradables es Tomorrow Machine, de Suecia.

Envase para aceite hecho de azúcar que se rompe igual que si estuviéramos cascando un huevo, por lo que no se queda nada al fondo

Emulando a los envases biológicos, como la piel de las frutas, han diseñado envases para smoothies, aceite de oliva y arroz que se degradan a temperatura ambiente, se rompen como un huevo o se pelan, respectivamente.

Están hechas, siguiendo ese mismo orden, de gel de algas, azúcar caramelizado y cera de abeja, de modo que no hay nada de plástico que vaya a acabar en los vertederos. Esta serie se llama “This too shall pass”, que significa “Esto también pasará”, que reivindica la efimeridad que deberían tener los envases, al igual que sus contenidos. 

Estos son algunos de los casos más sonados, pero se sabe que hay muchas más empresas en el mundo que están en la búsqueda de materiales y envoltorios que, aparte de darles la visibilidad que han tenido estas empresas pioneras, nos ayuden a compatibilizar consumo y sostenibilidad.

Impresoras 3D en la biblioteca

No debería extrañarle a nadie, pero una biblioteca no consiste solamente en una colección de libros y algún CD. En realidad, el objetivo de las bibliotecas es democratizar el conocimiento, hacerlo más accesible a quienes no tienen recursos para acceder a él o no poseen los conocimientos necesarios. De este modo, existen bibliotecas que entregan semillas, disponen de cabinas insonorizadas para practicar música (como la Biblioteca Musical Víctor Espinós de Madrid), herramientas para la elaboración de currículum y otras técnicas de búsqueda de empleo…

Y no debemos olvidarnos de que vivimos en la era digital. Ya es general el acceso a Internet en las bibliotecas y la puesta a disposición del fondo más antiguo y raro en bibliotecas digitales, pero esto no es todo. Muchas veces se ofrecen talleres de robótica y hoy en día hay miles de impresoras 3D repartidas por todo el mundo.

El propósito es acercar las nuevas tecnologías a los usuarios. Esto suele hacerse mediante actividades organizadas por entidades educativas, ya que es una herramienta útil para muchas carreras y es una buena forma de enseñar tecnología a los más jóvenes, aunque cualquiera puede hacer uso de la impresora, eso sí, previo pago de una cantidad determinada por gramo.

La introducción de impresoras 3D en las bibliotecas, por tanto, es una forma de asegurar el papel de la institución como un transmisor de conocimientos y un ente innovador en tiempos en los que Internet se presenta como el espejo mágico. En España es raro a día de hoy encontrar una, pero es una idea que se ha expandido por el resto de Europa y toda América, así que es posible (y recomendable) que termine expandiéndose a nuestro país.